Mi bisabuela y yo

Todavía no tengo nombre. Mi cuerpo será de niña porque he escogido una vida de mujer, pero eso mis papás aún no lo saben. Mi mamá tiene cuarenta años y los médicos le dicen que se tiene que cuidar mucho. Ella no tiene miedo. Siente que todo está bien y está tranquila. 

 

Yo, en cambio, sí tengo miedo. No por las cosas que dicen los médicos, eso a mí tampoco me asusta. Tengo miedo porque veo unos ojos que me miran fijamente. Por eso estoy escondida y no les quiero hablar a mis papás ni dejo que ellos me vean, aunque yo sé que ellos no tienen nada que ver con esos ojos.

 

Hoy descubrí que esa mirada es de mi bisabuela. Mi mamá también la ha visto o la ha sentido, no lo sé, pero ella no sabe quién es. Aunque era su abuela, creo que no la conoció. O, si la conoció, creo que no convivió mucho con ella. 

 

Mi bisabuela era una mujer con mucha tristeza en su corazón. Tanta, que en una ocasión la quisieron internar en un hospital para enfermos mentales. En cambio, mi tía abuela prefirió llevársela a su casa y mi bisabuela vivió con ella hasta que se fue.

 

Aunque eso fue ya hace muchos años, yo siento que mi bisabuela no se fue, que sigue por aquí con esa tristeza suya tan profunda. Creo que por eso me mira así. Está buscando curarse de esa su tristeza. Me mira así porque solo yo puedo verla y quiere que alguien le haga caso. Pero yo sola no puedo ayudarle. Por eso me da miedo. 

 

Desearía que mi mamá y mi papá pudieran ver a mi bisabuela. Desearía que pudieran sentir su tristeza y le ayudaran para que ya no esté triste. Para que me vea de otra manera y no me quiera dejar aquí su tristeza. 

 

Yo sé que mis papás me quieren; me quieren mucho. Yo sé que si ellos me abrazan todo va a estar bien. Me ayudarán a recorrer mi camino, el que me toca caminar. Ese camino por el que voy a nacer y a vivir. Eso me hace sentirme muy contenta. 

 

Sin embargo, no me atrevo a salir de este huevo en el que estoy escondida porque ahí afuera está la mirada triste de mi bisabuela. Yo sé que en cuanto mis papás la vean, me van a ayudar. Y la van a ayudar a ella. Todo va a estar bien y caminaré mi camino acompañada por mis papás, mis abuelos… y mi bisabuela. Solo tengo que esperar.

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Comentarios: 2
  • #1

    Leila (martes, 10 marzo 2020 08:56)

    Wao, se me eriza la piel. Parece que el escrito hablará de mi abuela. Tendré que buscar sobre mis antepasados para conocer un poco más. ¡Gracias!

  • #2

    Olivia (martes, 10 marzo 2020 10:17)

    Leila hermosa hoy en día tenemos la oportunidad de sanar a nuestros ancestros a través de nosotros, en realidad en algún punto somos lo mismo!